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26.4.05

El ISI necesita unas clases de Geografía 

Me he tomado una semana de vacaciones y he aprovechado para acercarme a Andorra, país independiente cuyos jefes de estado son el obispo de Urgell y el presidente de Francia, pero insisto, país independiente.

Por curiosidad busqué en el Web of Knowledge lo producido por andorranos (buscando por Andorra en el campo Adress). Bueno, pues me he encontrado con algún registro del tipo: Andorra La Vella, Andorra, Spain.

Indagando he sondeado algunas ciudades para ver si existían otros errores, y para que sirviera de contrapeso busqué ciudades españolas que no fueran consideradas como tales. Algunos ejemplos curiosos:

Universidad de Barcelona, Facultad de Farmacia. Glassboro, NJ, USA.
Hospital de Gijón, Servicio de Medicina Interna, Asturias, Argentina.
Universidad de Girona, Departamento de Química. Girona, Italy.
Universidad Complutense de Madrid. Facultad de Psicología. Charlotte, USA.
Hospital Virgen Salud. Unidad Neonatología. Toledo. OH. USA.

Son pocos los errores y la mayoría se deben a equívocos con los códigos postales. Otros, sin embargo, son inexplicables.

NOTA: En todos estos ejemplos he consultado los artículos originales para comprobar que no se debían de errores en el original.

 

14.4.05

Los ocupantes del sillón 41 

Otro curioso nombre acuñado por Robert K. Merton en el mismo artículo en el que describe el Efecto Mateo, The Matthew Effect in Science, es el fenómeno de los ocupantes del sillón 41 (the phenomenon of “the 41st chair”).

La Academia Francesa está compuesta por 40 miembros (inicialmente eran 34 y pasó a 40 en 1639) a perpetuidad (caso similar a la Real Academia Española). Esta limitación en el número de honorables ha ocasionado, a lo largo de su historia, la exclusión de numerosos grandes de Francia. Entre estos excluidos estarían Descartes, Pascal, Molière, Bayle, Rousseau, Saint-Simon, Diderot, Stendhal, Flaubert, Zola y Proust, a quienes podríamos designar como los ocupantes del sillón 41. Personas de igual talento, o más en algunos casos, que los miembros de la Academia.

En ciertos casos es culpa de la miopía de sus contemporáneos, quienes son incapaces de ver las cualidades de cierto candidato, pero no siempre es así. Hay generaciones extraordinariamente brillantes en las que el número de candidatos es superior al de sillones. De igual manera, hay generaciones, desgraciadamente mediocres, de cuyas filas hay que extraer las más destacadas posaderas para ocupar tan aterciopeladas poltronas.

De todos ellos se acaba ocupando la historia, recordando a unos y olvidando a otros.

 

6.4.05

ANEP, Agencia Nacional de Evaluación y Prospectiva 

Durante las anteriores semanas he estado hablando sobre proyectos de investigación. La ANEP es la institución española que se encarga de gestionar y dirigir la evaluación por pares de gran parte de los proyectos de investigación con financiación pública en España (incluso ha traspasado estas fronteras en más de una ocasión).

Nace en 1986 con el fin de realizar una evaluación científica independiente y rigurosa que ayudara a la selección y financiación de proyectos de investigación. Originalmente también se pretendía que fuera un organismo que realizara informes que permitieran adelantarse a los acontecimientos (prospectiva) y de apoyo a la toma de decisiones políticas. No sé si por falta de apoyo económico o falta de interés por parte de los políticos, esta faceta ha sido escasamente explotada.

Al paracer se apoyó bastante en la labor realizada por un organismo anterior, la Comisión Asesora para la Investigación Científica y Técnica, CAICYT, organo creado en 1958, como se puede leer en el BOE (1 y 2); especialmente con la labor realizada por este organismo desde 1983. Eso es lo que nos cuenta Roberto Fernández de Caleya en Los comienzos de la evaluación científica en España. Por cierto, que ese número de la Revista Quark, es de los más cercanos a BiDo: Un análisis de la política científica en España.

 

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